sábado, 28 de enero de 2012

Y a deshora sale un sol alumbrando una esquina...































En estos dias la sangre me hervía los poros
y los colores tiznados no reflejaban las caricias,
no debería correr, porque se que caeré de bruces
contra ese asfalto de carne tersa y suave
¡pero que coño!
Lancémonos desnudos contra la nieve,
rallemos los cristales con los pezones pero sobre todo
restriega tus tetas bañadas en aceite sobre mi cara.
Llorame, mira a un punto fijo mientras la luz refracta sobre tus curvas
y la madera te escupe un poco de luz sobre la espalda,
déjame temblar, déjame cagarla , dejame perderme entre las rejillas de tus medias
dejame mirarte mientras me masturbo el cerebro con un arco hecho de crín...
Esto es una mierda me digo, seguro que si  te quedaras,
ahí si que escribiría un buen cuadro o pintaría una buena poesía.

¡¡Suerte Marina, métele fuego a Irlanda!!

1 comentario:

  1. Déjala que se vaya, hombre, y verás cómo todo te sale mejor; seguro

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